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De superhéroe a villano, de Carmen Malenchini y Guillermina Sánchez Lauría

publicado a la‎(s)‎ 21 abr. 2016 7:38 por Contacto Colegio Palermo Chico   [ actualizado el 21 abr. 2016 8:26 ]

De superhéroe a villano


La aventura que Don Quijote estaba esperando llegó a sus pies. Al pasar caminando frente al Paseo Alcorta, Don Quijote vio gente saliendo de los locales con bolsas y paquetes en sus manos. Su primera reacción fue quitarle las bolsas a la gente y devolverlas a sus locales, mas decidió mandarle un whatsapp a su fiel vecino Sancho Panza para que lo ayudara.

En el mensaje decía que se encontrarían en la puerta de Swatch, ya que Don Quijote había notado que allí había objetos caros. Sancho llegó inmediatamente sin saber la razón por la que estaba allí. Don Quijote le explicó, sin dejarle acotar nada, y salió despedido hacia uno de los clientes que salía por la puerta. Él le sacó la bolsa y la anciana, más enojada que sorprendida, le pegó un carterazo; él, desconcertado, se fue corriendo antes de que la anciana volviera a pegarle. Con su primer triunfo en la mano, Don Quijote envió a Sancho a buscar al próximo ladrón. Sancho no estaba de acuerdo con que los clientes eran ladrones, sin embargo, quiso complacer a su amigo; por lo tanto, al ver pasar a un niño con un chupetín se lo quitó. El niño, perplejo, se fue llorando en busca de su mamá.  

Don Quijote, maravillado, lo felicitó y juntos decidieron celebrar con una hamburguesa en McDonalds. Cuando llegaron al patio de comidas, vieron que estaba lleno de ladrones. Rápidamente, le sacaron sus bolsas a todos. Don Quijote se sentía un verdadero héroe, como los que había visto en su serie favorita de Netflix. Mas había algo que le molestaba, en todos los capítulos que había visto, las víctimas siempre estaban agradecidas con el superhéroe, pero a él nadie lo felicitaba ni le agradecía. Se sentaron a disfrutar su hamburguesa, Sancho feliz y Don Quijote todavía pensativo.

Minutos después, al levantar la vista se encontraron rodeados de gente , entre ellos estaban la anciana de los carterazos y el niño del chupetín. Todos estaban furiosos y, como no sabían cómo resolver la situación, llamaron a un policía.  El policía estaba extrañado, nunca en sus diez años de trabajo en ese shopping había presenciado algo igual. Lo primero que hizo fue devolverles las compras a sus dueños y luego pensó en el castigo que iba a darles a Don Quijote y Sancho Panza. El castigo sería limpiar los baños del shopping durante un año.

Don Quijote se sintió un fracaso, debido a que no solo no había podido ser un superhéroe sino que se había transformado en un villano. Sancho decidió nunca más ayudar a su vecino sin primero saber de qué se trataba.


Carmen Malenchini y Guillermina Sánchez Lauría

1er año


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